Un blog de Ministerios Jesús 24x7® / David Alberto Franco Pérez

miércoles, 4 de marzo de 2009

10 razones de por qué estoy agradecido por la Biblia inspirada por Dios

Por John Piper, Noviembre 20, 2006
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1. La Biblia aviva la fe, fuente de toda obediencia.

Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo. (Romanos 10:17)

2. La Biblia libera del pecado.

y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. (Juan 8:32)

3. La Biblia libera de Satanás.

Y un siervo del Señor no debe andar peleando; más bien, debe ser amable con todos, capaz de enseñar y no propenso a irritarse. Así, humildemente, debe corregir a los adversarios, con la esperanza de que Dios les conceda el arrepentimiento para conocer la verdad, de modo que se despierten y escapen de la trampa en que el diablo los tiene cautivos, sumisos a su voluntad. (2 Timoteo 2:24-26)

4. La Biblia santifica.

Santifícalos en la verdad; tu palabra es la verdad. (Juan 17:17)

5. La Biblia libera de la corrupción y fortalece a la santidad.

Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y potencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda. Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas para que ustedes, luego de escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos, lleguen a tener parte en la naturaleza divina. (2 Pedro 1:3-4)

6. La Biblia brinda amor.

Esto es lo que pido en oración: que el amor de ustedes abunde cada vez más en conocimiento y en buen juicio, (Filipenses 1:9)

Debes hacerlo así para que el amor brote de un corazón limpio, de una buena conciencia y de una fe sincera. (1 Timoteo 1:5)

7. La Biblia salva.

Ten cuidado de tu conducta y de tu enseñanza. Persevera en todo ello, porque así te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen. (1 Timoteo 4:16)

Por tanto, hoy les declaro que soy inocente de la sangre de todos, porque sin vacilar les he proclamado todo el propósito de Dios. (Hechos 20:26, 27)

Con toda perversidad engañará a los que se pierden por haberse negado a amar la verdad y así ser salvos. (2 Tesalonicenses 2:10)

8. La Biblia imparte alegría.

Les he dicho esto para que tengan mi alegría y así su alegría sea completa. (Juan 15:11)

9. La Biblia revela al Señor.

Además, el Señor siguió manifestándose en Siló; allí se revelaba a Samuel y le comunicaba su palabra. (1 Samuel 3:21)

10. Por lo tanto, La Biblia es el fundamento de mi hogar y familia feliz. De mi ministerio y esperanza de eternidad con Dios.

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10 Reasons Why I Am Thankful for the God-Breathed Bible
By John Piper. © Desiring God. Website: desiringGod.org
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lunes, 2 de marzo de 2009

20. Conclusión | Totalmente por Gracia (All of Grace) - Charles Spurgeon

Si no has seguido
Si mi lector no me ha seguido paso a paso leyendo estas páginas, lo siento de veras. De poco valor es la lectura de un libro, a no ser que las verdades que presenta a la mente sean comprendidas, adoptadas y llevadas a la práctica. Es como el que contempla los abundantes alimentos en un negocio y, no obstante, sigue con hambre por no comerlos. En vano, querido lector, nos hemos encontrado tú y yo, a no ser que hayas aceptado a Cristo Jesús, mi Señor. De mi parte hubo un gran deseo de beneficiarte, y he hecho todo lo que he podido para lograrlo. Me duele no haber podido hacerte bien, porque he anhelado este privilegio. Pensaba en ti al escribir esta página, y dejando mi pluma, me arrodillé y pedí solemnemente a Dios por todos los que la leyeran. Estoy segurísimo de que mis lectores será bendecidos por su lectura, aunque tú te niegues a ser uno de ellos. Pero ¿por qué te niegas?

Si no deseas la bendición especial que he querido darte, por lo menos sé justo conmigo y admite que no me echarás la culpa de tu condenación final. Al encontrarnos los dos ante el gran trono blanco, no podrás culparme de haber usado mal la atención que bondadosamente me concediste al leer mi librito. Dios es mi testigo que escribí cada renglón para tu bien eterno. En espíritu, tomo ahora tu mano y te doy un firme apretón. ¿Sientes este apretón de manos fraternal? Los ojos se me llenan de lágrimas al mirarte y decir: ¿Por qué quieres morir? ¿No quieres dedicar un momento a pensar en tu alma? ¿Querrás morir por puro descuido? ¡Ay, no, no lo hagas! Reflexiona seriamente sobre estas cosas, ¡y asegúrate la eternidad! No rechaces a Jesús, su amor, su sangre, su salvación. ¿Por qué lo harías?

¡TE RUEGO QUE NO RECHACES A TU REDENTOR!

Si has confiado en el Señor
Si, en cambio, mi oración ha tenido contestación y tú, querido lector, has confiado en el Señor Jesús aceptando la salvación por gracia, aférrate para siempre a esta doctrina y a este modo de vivir. Sea Jesús tu todo en todo y permite que la gracia inmerecida sea la regla única por la cual vivas y actúes. No hay vida como la del que vive disfrutando del favor de Dios. Recibir todo como un don gratuito, guarda la mente del orgullo farisaico y la desesperación por las acusaciones de tu conciencia. Esta vida por gracia da calidez al corazón llenándolo de amor agradecido, produciendo así un sentimiento en el alma infinitamente más aceptable para Dios que todo cuanto pudiera proceder de un temor esclavizante. Los que intentan salvarse por hacer lo mejor que pueden desconocen el fervor radiante, la calidez santa, el gozo devoto en Dios que acompañan a la salvación otorgada gratuitamente según la gracia de Dios. El espíritu esclavizante de la salvación por medio de los propios méritos, no puede compararse con el espíritu gozoso de adopción. Más virtud real hay en la menor emoción de la fe que en todos los esfuerzos del esclavo de la ley o en toda la maquinaria de los devotos que intentan subir al cielo por la escalera de las ceremonias. La fe es espiritual, y Dios, que es espíritu, se deleita en ella por esa razón. Años enteros de rezos, de acudir a las iglesias, a las capillas, a los santuarios; años enteros de ritos, de ceremonias, de penitencias, pueden ser abominaciones para nuestro Dios que es Espíritu. Pero un mirada de verdadera fe es espiritual y, por lo tanto, le agrada. “El Padre a tales adoradores busca.” Ocúpate primero del hombre interior y de lo espiritual, y lo demás llegará a su tiempo debido.

Si eres salvo
Si tú mismo eres salvo, busca la salvación de otros. Tu propio corazón no prosperará a menos que esté lleno de una preocupación intensa por bendecir a tus semejantes. La vida de tu alma está en la fe, su salud está en el amor. El que no anhela intensamente llevar a otros a Jesús, nunca ha vivido dominado por el amor. Comienza a trabajar en la obra del Señor, la obra del amor. Empieza por tu propia familia. Visita después a los vecinos. Sé una luz para el pueblo o para la calle donde vives. Siembra la palabra de Dios dondequiera que estés.

Si los convertidos testifican a otros, ¿quién sabe qué fruto dará mi pequeño libro? Ya empiezo a alabar a Dios por las conversiones que él producirá por su intermedio y por medio de aquellos que el libro lleve a los pies de Cristo. Probablemente los resultados más grandes se verán, cuando la mano que escribe esta página esté paralizada por la muerte.

¡No te vayas al infierno!
¡LECTOR AMADO, ENCONTRÉMONOS EN EL CIELO! NO TE VAYAS AL INFIERNO. No hay modo de volver de ese antro de sufrimientos. ¿Por qué quieres tomar el camino de la muerte, estando abiertas delante de ti las puertas del cielo? No rechaces el perdón gratuito, la salvación plena que Jesús concede a todos los que confían en él. No vaciles, ni te detengas. Bastante has estado pensando ya; ahora ¡a la acción! Cree en el Señor Jesús ahora mismo, total e inmediatamente. Acude al Señor este día, sí, este mismo día. Acuérdate, oh alma, de que en este momento puede determinarse tu salvación o tu perdición, siendo hoy mismo tu

AHORA O NUNCA
Haz que sea ahora. Sería horrible que fuera nunca.
Al despedirme, nuevamente te ruego:
¡Encontrémonos en el cielo!
Preguntas de estudio para la Parte 20: Conclusión
Si no has seguido

1. ¿Cuáles son algunas de las posibles razones por las cuales una persona leería este libro y después siguiera sin aceptar al Señor Jesucristo? (respuesta personal).

Si has confiado en el Señor

2. ¿Qué instrucciones finales les da Spurgeon a los que han confiado en el Señor Jesús y han recibido de él la salvación totalmente por gracia?

3. ¿Por qué es Spurgeon tan cuidadoso de que sus lectores no traten de acercarse a Cristo por medio de “hacer lo mejor que puedan”?

Si eres salvo

4. ¿Qué exhortación da “si tú mismo eres salvo”? ¿Por qué?

¡No te vayas al infierno!

5. ¿Cuál es su respuesta personal al ruego de Spurgeon: “Cree en el Señor Jesús ahora mismo, decídete total e inmediatamente”? (Si se siente tentado a demorarse, ¡por favor no lo haga!)

6. Entre las diferentes categorías mencionadas en este capítulo ¿cuál lo describe mejor a usted? ¿Por qué?

a. no ha seguido o no se ha aplicado para “confiar en Jesús”.
b. durante este estudio se sintió guiado a confiar en el Señor para ser salvo.
c. ya era salvo desde antes.
7. ¿De qué manera le ha hablado el Señor a su corazón mientras leía el libro Totalmente por gracia? ¿Cuáles son las cosas principales que ha aprendido?

8. Si todavía no ha confiado en Cristo, ¿qué tendría que suceder para que usted confiara su vida a las manos de él, completamente y sin reservas?


[Para ver todos los capítulos publicados hasta esta fecha, puedes dar clic aquí.]

Fuente: Gospel Translations
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domingo, 1 de marzo de 2009

19. Por qué perseveran los santos | Totalmente por Gracia (All of Grace) - Charles Spurgeon

La fidelidad del hombre
Ya hemos visto que la esperanza que llenaba el corazón de Pablo respecto a los hermanos de Corinto, llena también de consuelo a los que temen qué les puede deparar el futuro. Pero, ¿por qué creía que los hermanos serían confirmados hasta el fin?

Deseo que notes que da sus razones: “Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor” (1 Cor. 1:9). El apóstol no dice: “Vosotros sois fieles.” ¡Ay! la fidelidad del hombre no es digna de confianza, es vanidad. No dice: “Tenéis pastores fieles para guiaros, y por lo tanto confío que seréis guardados.” ¡Oh, no! Si somos guardados por el hombre, seremos mal guardados.

Lo que Dios ha hecho
Consisten primero, en lo que Dios ha hecho. Hasta tal punto nos ha bendecido que no es posible que se vuelva atrás. Pablo nos recuerda que “nos ha llamado a la comunión con su Hijo Jesucristo”. ¿Nos ha llamado? Entonces, el llamado no puede ser revocado “porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios”. El Señor nunca se retrae del llamamiento eficaz de su gracia. “A los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.” Ésta es la regla invariable del proceder divino. Hay un llamamiento general: “Muchos son llamados, pero pocos escogidos.” Pero el llamamiento del cual hablamos aquí es diferente. Se distingue por un amor especial, y requiere la posesión de aquello a que somos llamados. En este caso el llamado es como el llamado a la simiente de Abraham, de la cual dijo el Señor: “Te tomé de los confines de la tierra y de tierras lejanas te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché.”

Vemos razones poderosas para nuestra preservación y gloria futuras en lo que el Señor ha hecho, ya que nos ha llamado a la comunión con su Hijo Jesucristo. Esto quiere decir ser socio de Jesucristo, y quiero que reflexiones cuidadosamente lo que esto significa. Si en verdad has sido llamado por la gracia divina, has llegado a tener comunión con el Señor Jesucristo para ser copropietario con él de todas las cosas. Desde ese momento, a los ojos del Altísimo eres uno con él. El Señor Jesús llevó tus pecados en su cuerpo sobre el madero, fue hecho maldición por ti, y al mismo tiempo llegó a ser tu justicia, de modo que has sido justificado en él. Tú eres de Cristo, y Cristo es tuyo. Así como Adán representa a todos sus descendientes, Jesús representa a todos los que están en él. Como esposo y esposa son uno, así Jesús es uno con todos los que están unidos a él por la fe: son uno por una unión conyugal inquebrantable.

Uno con él
Más aún, los creyentes son miembros del cuerpo de Cristo, y así son uno con él por una unión de amor, viva y permanente. Dios nos ha llamado a esta unión, comunión, asociación, y por medio de este hecho nos ha dado la prueba y promesa de que seremos confirmados hasta el fin. Si Dios nos considerase separadamente de Cristo, seríamos pobres seres, perecederos, nos disolveríamos pronto y seríamos llevados a la destrucción; pero siendo uno con Cristo somo participantes de su naturaleza y estamos dotados de su vida inmortal. Nuestro destino está unido con el de Cristo, mientras él no sea destruido, no es posible que perezcamos nosotros.

Reflexiona mucho en esta comunión con el Hijo de Dios, a la cual has sido llamado, porque en ella radica toda tu esperanza. Nunca podrás ser pobre mientras Jesús sea rico, ya que eres partícipe de lo suyo. ¿Qué te podrá faltar, si eres copropietario con el Dueño del cielo y de la tierra? Nunca podrás fracasar, porque si bien uno de los socios es pobre como ratón de iglesia y está tan en bancarrota que no puede pagar ni lo más mínimo de sus deudas, el otro socio es inconcebiblemente rico en tesoros inagotables. Por medio de tal comunión superas toda depresión de esta época, de los cambios futuros y del shock del fin de todas las cosas. El Señor te ha llamado a la comunión con su Hijo Jesucristo y por ese acto y obra te ha colocado en una posición de seguridad infalible.

Si eres de verdad creyente, eres uno con Jesús, y por lo tanto, estás a salvo. ¿Te das cuenta que esto tiene que ser así? Cuentas con una confirmación segura hasta el fin, hasta el día de su segunda venida, si realmente has sido hecho uno con él por un acto irrevocable de Dios. Cristo y el creyente se encuentran en el mismo barco. A menos que Jesús se hunda, el creyente no se ahogará. Jesús ha otorgado a sus redimidos una relación tan íntima con él, que antes que dejar que sea dañado el más pequeño de sus rescatados, él mismo dejaría que lo hirieran, deshonraran y vencieran. Su nombre consta en primer lugar en la compañía, y mientras no pierda él su crédito, estamos asegurados contra todo temor de quiebra.

Por lo tanto, sigamos adelante con total confianza hacia el futuro desconocido, unidos eternamente con Jesús. Si los hombres del desierto exclamaran: “¿Quién es ésta que sube del desierto, recostada sobre su amado?” confesaríamos gozosamente que nos recostamos en Jesús y que pensamos apoyarnos en él cada vez más. Nuestro Dios fiel es una fuente rica que sobreabunda en deleites, y nuestra comunión con el Hijo de Dios es un río lleno de gozo. Sabiendo estas cosas gloriosas, no podemos vivir desalentados; no, al contrario, exclamamos con el apóstol: “Ninguna…cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro”

Preguntas de estudio para la Parte 19: Por qué perseveran los santos
Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor. - 1 Cor. 1:9

Dios es fiel

1. a. ¿En la fidelidad de quién depende nuestra perseverancia? ¿En la de Dios o en la nuestra?
b. ¿Qué importancia tiene este hecho de que seamos ‘guardados hasta el fin’?

2. ¿De qué formas es fiel Dios?

Lo que Dios ha hecho

3. Todos los creyentes verdaderos serán “confirmados hasta el fin”. Por favor explique brevemente el impacto de cada una de las siguientes cosas que “Dios ha hecho”, relacionándola con la perseverancia:

a. Dios “nos ha llamado”.
b. Dios nos ha llamado “a la comunión con su Hijo”.
c. Dios nos ha hecho “uno con Cristo” (como miembros del cuerpo de Cristo).
Uno con él

4. Explique más ampliamente la ilustración de nosotros como “socios de Cristo” (como si estuviéramos en la misma compañía o el mismo comercio).

5. Si usted realmente conoce a Cristo como Salvador y Señor, ¿qué opina de su propia perseverancia hasta el fin?


[Para ver todos los capítulos publicados hasta esta fecha, puedes dar clic aquí.]

Fuente: Gospel Translations
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